RÍO DE JANEIRO (AP) — A medida que el coronavirus penetra en tierras indígenas de Brasil, donde ha causado al menos 40 decesos de acuerdo con el recuento oficial, esta semana se registraron las dos primeras muertes por COVID-19 en la zona Xingu, una de las reservas más grandes del mundo.
Las dos muertes se produjeron en la etnia kayapo, que ha reportado 22 casos en total. El líder de la comunidad, Megaron, dijo a The Associated Press que el presidente Jair Bolsonaro debería impedir el ingreso ilegal al territorio de taladores, mineros y pescadores, cuyas incursiones han acelerado la propagación del virus, según él.
Bolsonaro ha alentado la explotación de la Amazonia, sin respetar las tierras indígenas, a pesar de que el organismo estatal Fundación Nacional Indígena (FUNAI) emitió una orden a mediados de marzo que prohíbe el acceso a esas tierras debido al virus. Sin embargo, según informes de la prensa brasileña, misioneros, agentes de salud, hacheros y mineros introdujeron el virus en esas zonas.



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