Ocurrió el 8 de abril de 2025. El centro nocturno Jet Set recibió a decenas de personas que buscaban escuchar y bailar al ritmo de "la voz más alta de merengue", Rubby Pérez.
Sin embargo, un repentino desplome del techo, que sucedió a las 12:44 de la madrugada, lo cambió todo, costándole la vida a 236 personas y dejando varios heridos.
365 días después, familiares, amigos y conocidos se acercaron vestidos de blanco y con la tristeza marcada en sus rostros para honrar la memoria de los involucrados y acompañar a aquellos que viven las secuelas de aquel fatídico día.
El acto inició alrededor de las 10:40 de la noche y durante más de dos horas los presentes honraron la memoria de los fallecidos con oraciones, testimonios, canciones cristianas y velones que representaban a los difuntos.
Los abrazos también estuvieron presentes entre desconocidos unidos por una causa: la catástrofe de aquel 8 de abril.
"Mantengámonos unidos con nuestra familia, dándonos mucho amor, respeto, cariño; abrazando cada momento con cada uno de nuestros seres queridos. Vamos a unirnos todos, como pueblo y país", expresó con tristeza Daysa Cueto, que perdió a su hermana Yadira dentro del infortunio.
En ese sentido, durante el acto conmemorativo existieron instantes donde diferentes sobrevivientes subían al escenario y mencionaban los nombres de los fallecidos.
Otros de los momentos que tocó las fibras de los presentes fue cuando Daris Leiris Lebrón habló, mientras las lagrimas corrían por su rostro, sobre su batalla para poder sobrevivir debajo de los escombros de la estructura y de la muerte de su prometido, Eugenio Demetrio Henríquez Disla.
"Los veo a todos aquí y me imagino esa noche con la única diferencia de que era celebrando, de que era bailando, riendo, cantando. Él y yo vinimos aquí a celebrar mi cumpleaños, que es mañana (8 de abril). Recuerdo mi último baile, recuerdo el último feliz cumpleaños, mi amor, el último beso, el último abrazo. Como también recuerdo cuando lo tenía a mi lado y lo llamé y no me contestó", indicó.
"Si yo estoy aquí hoy en día es gracias a Dios porque me dejó con vida, porque me sacó de ahí y porque me ha sostenido hasta este minuto. Como sé que lo va a seguir haciendo porque por algo estoy aquí", agregó con voz quebrada.
CLAMAN POR JUSTICIA
Por otro lado, José María Llorente, sobreviviente de la catástrofe, realizó un llamado a todos los afectados por la tragedia para "buscar justicia".
"Hemos tenido un tiempo de reflexión, un tiempo de aceptar, pero también hemos tenido un tiempo maravilloso en el que nosotros estamos invitados a buscar justicia", explicó mientras era acompañado en el escenario por miembros del Movimiento Justicia Jet Set.
Posteriormente, se refirió al comunicado publicado por la familia Espaillat durante la mañana del pasado martes 7 de abril.
"Nosotros hemos tenido que vivir burlas, hemos tenido que ver, como probablemente ustedes vieron, un comunicado haciéndose el simpático, haciendo creer que también está dolido", dijo María Llorente.
ZONA CERO
El espacio estaba iluminado por decenas de velas, cuya luz resaltaba los semblantes, cargados de dolor, de los presentes.
A los lados, se alzaban carteles de gran tamaño con los nombres de las 236 personas fallecidas, convirtiéndose en una parada obligatoria para quienes se detenían a leer, recordar o simplemente contemplar.
En los laterales, una cruz elaborada con fotografías de las víctimas captaba la atención de todos.
De la misma forma, el altar, adornado con flores blancas y figuras de corazones, completaba la escena, creando un ambiente cargado de simbolismo.
La conmemoración culminó bajo una ligera llovizna y con la interpretación de cuatro canciones: "Volveré" y "Color de rosa" de Rubby Pérez, "Enciende una luz" de Marcos Witt y "Hermoso Momento" de Kairo Worship.


No hay comentarios:
Publicar un comentario