A más de tres años del magnicidio del presidente haitiano Jovenel Moïse, ocurrido el 7 de julio de 2021, siguen surgiendo nuevos detalles sobre el caso. Durante un juicio federal en Miami, se revelaron las órdenes específicas dadas a los exmilitares colombianos encargados de ejecutar la operación, que pasó de un intento de secuestro a un asesinato.
De acuerdo con una publicación de Miami Herald, Pretel, quien buscaba un cambio de régimen en Haití debido a que esperaba obtener contratos del futuro sucesor de Moïse y quien dirigía la Academia Federal Antiterrorista, dio instrucciones para que los exsoldados colombianos a quienes había ayudado a reclutar, localizaran y se apoderaran de dos maletas llenas de dinero, dentro de la habitación del presidente, describiendo con precisión su ubicación en el segundo piso de la residencia y hasta el color de las mismas.
Además, debían recolectar todos los documentos presentes en el escritorio del mandatario, así como incautar equipos electrónicos, incluyendo cámaras.
Las ordenes fueron confirmadas por Germán Alejandro Rivera García, uno de los exsoldado de las fuerzas especiales colombianas y colíder de un comando, quien se encontraba en la residencia la noche del asesinato. Rivera, de 47 años, se declaró culpable y ha cooperado con la fiscalía, convirtiéndose en uno de los testigos clave del proceso judicial.
Durante su testimonio, aseguró que los colombianos efectivamente tomaron dinero de la residencia presidencial siguiendo las órdenes recibidas.
El papel de Badio y el acceso a la información
Uno de los puntos más detallados, es que los atacantes conocían la distribución interna de la residencia. Rivera identificó como fuente de esa información a Joseph Félix Badio, un exfuncionario del gobierno haitiano.
Según la publicación, Badio proporcionó detalles logísticos, y dio luz verde al ataque. Su nombre surgió tras analizar un mensaje enviado por James Solages, otro implicado en la conspiración.


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