MIAMI.- Una pequeña banda marchó por el vestíbulo del parque loanDepot poco antes del partido del domingo, poniendo a los aficionados de la República Dominicana de la espuma antes incluso de que se lanzara el primer lanzamiento.
La fiesta no paró más de dos horas, ya que la formación dominicana mantuvo ocupados a los baterías toda la tarde, conectando cuatro jonrones en el camino hacia una victoria por 12-1 sobre los Países Bajos.
El jonrón de Juan Soto en la séptima entrada resultó ser el decisivo, ya que el partido terminó gracias a la regla de misericordia del Clásico Mundial de Béisbol, que termina el partido en el tiempo reglamentario durante la fase de grupos si un equipo va ganando por 15 o más carreras tras la quinta entrada o por más de 10 carreras después de la séptima.


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