PARIS, Francia despertó el jueves con una nueva jornada de disturbios en todo el paÃs, y se espera que cientos de miles de personas se sumen a las huelgas y manifestaciones contra las nuevas medidas de austeridad del Gobierno.
Ocho grandes sindicatos han llamado a los ciudadanos a tomar las calles de todo el paÃs contra lo que califican de «brutales» planes presupuestarios anunciados durante el verano.
A las 11:00, las autoridades ya habÃan contabilizado más de 230 acciones de protesta distintas en todo el paÃs, incluidos bloqueos de depósitos de autobuses y escuelas. Alrededor de 10.000 personas participan en estas acciones, según el ministro del Interior saliente, Bruno Retailleau, que mantuvo que las acciones eran «menos intensas de lo esperado».
En todo el paÃs hay al menos 58 detenidos, según Retailleau. En ParÃs, 11 personas han sido detenidas durante las refriegas de esta madrugada. Los desplazamientos en la capital francesa y sus alrededores ya se han visto gravemente afectados. El metro de ParÃs y los trenes de cercanÃas circulan con capacidad reducida, mientras que los servicios regionales de la región parisina han sufrido retrasos y perturbaciones.
La compañÃa nacional de ferrocarriles SNCF dice que nueve de cada diez trenes de alta velocidad TGV siguen en servicio, pero las lÃneas locales TER sólo funcionan a un 60% aproximadamente. En las escuelas, el paro es generalizado. Un tercio de los profesores de primaria están en huelga, según los sindicatos. En secundaria, casi la mitad del personal no acude a las aulas.
El suministro ya se ha restablecido, pero se ha informado de un segundo intento de cierre en el mismo lugar.
DESPLIEGUE DE MILES DE FUERZAS DE SEGURIDAD
Las fuerzas de seguridad están desplegadas en cantidades excepcionales. Alrededor de 80.000 policÃas y gendarmes están movilizados en toda Francia, con una fuerte presencia en ParÃs. El jefe de la PolicÃa, Laurent Nuñez, advirtió de que cientos o incluso miles de grupos violentos de extrema izquierda se preparan para infiltrarse en las protestas sindicales.
Instó a los comerciantes a lo largo de la ruta de la protesta a cerrar sus negocios y proteger sus escaparates. Aunque el recién nombrado primer ministro, Sébastien Lecornu, desechó rápidamente una de las propuestas más impopulares -la eliminación de dos dÃas festivos-, no ha descartado el resto.



