Familiares de pacientes internos por Covi-19 explicaron que sus parientes sólo han recibido una o aún ninguna de las dos vacunas para prevenir contagios del letal virus, atribuyendo esa condición de sus allegados al descuido de no vacunarse.
Tras un recorrido aye a través de los centros hospitalarios que atienden casos de Covid-19, específicamente la Ciudad Sanitaria Luis Eduardo Aybar y el Hospital Francisco Moscoso Puello, muchas familias esperaban recibir informaciones sobre la evolución de la condición de salud de sus familiares aquejados por el coronavirus.
Guillermo Peréz Román, de 66 años de edad, que ya tiene sus dos primeras dosis de la vacuna Sinovac, se encontraba junto a su esposa en el hospital Moscoso Puello, a espera de informaciones sobre una pariente lejana de su pareja, interna en ese centro.
La afectada, que entró de gravedad a la emergencia de Covid-19 hace tres días, ha mejorado su condición y será trasladada de la sala de emergencia, “no se había vacunado”, informó Peréz.
“El vacunarse no es una broma, es una obligación”, advirtió el hombre. “Yo, incluso, tengo un letrerito en mi casa donde les advierto a mis amistades que si no se ha vacunado, su visita no es grata en mi casa”, dijo.
Declaró estar dispuesto a colocarse la tercera dosis de la vacuna contra el Covid-19. “Sí, sí, sí, sí, mi opinión personal es que no es tan necesario, pero como vinieron las variantes, la nueva cepa, y ese tipo de cosas, me la pondría, pero mi opinión personal es que es conveniente avanzar mucho más en la primera y segunda dosis, y luego, quizás, arrancar con una tercera”, explicó Peréz.
Además, destacó que las personas no cuidan su salud y se han descuidado con las vacunas.
“Nosotros somos pocos colaboradores hasta con nuestra propia salud; aquí hay mucha gente que si usted le está hablando de una tercera, y no se ha puesto ni la primera; se alejan más de querer vacunarse”, precisó.
De su lado, Ana Montes, de 61 años, de Los Frailes, en Santo Domingo Este, que también se aplicó las dos dosis de la vacuna, esperaba con ansias y felicidad la salida de su hijo, Michael, de 35 años, de la sala de internamiento del hospital Moscoso Puello, tras 14 días ingresado allí.
La mujer contó a este diario que su hijo “no se puso las vacunas”, y entró de gravedad al hospital por Covid-19.
“La doctora me dijo que tengo que hacerle las pruebas y en unos 10 días llevarlo a ponerle la vacuna”, dijo Montes.
Entretanto, no muy alentador, una joven que sólo se identificó como Alexandra, del kilómetro 20 de Sabana de la Mar, esperaba bastante preocupada en la emergencia por Covid-19, de Ciudad Sanitaria Luis Eduardo Aybar, informaciones sobre su madre, de 55 años, quien fue ingresada ayer en estado grave por la enfermedad.
Alexandra dijo que a su mamá “no se le había aplicado la vacuna”, pero ella y parte de su familia sí lo había hecho, faltando sólo su mamá y un hermano.
“Ella está estable; el azúcar que le sube y una cuestión que le salió en la tomografía del pecho, ronca que está… fue de emergencia; a ella la ingresaron ayer, la trajimos y la mandaron para la casa y ella se puso mala con un calentón en el pecho, y la dejaron aquí”, agregó.
Igualmente, Diomarys Ovando Peña, de Cristo Rey, también estaba triste y preocupada por su madre, Altagracia Brito, de 62 años, quien recientemente se había aplicado la primera dosis de la vacuna.
“Ella se puso una dosis de la vacuna, entró de gravedad al hospital. Ayer la entubaron de emergencia, estamos esperando noticias del doctor que nos dice que está muy malita y estamos esperando la noticia (a la 1:00 PM). A ella le tocaba vacunarse como dentro de 15 días”, expresó Peña.



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