Con el asesinato a balazos ayer en horas de la mañana del conocido matón Fernando Santos, alias “La Soga”, Santiago sigue siendo una urbe donde los sicarios vinculados a los organismos armados del país encuentran su trágico final.
Con él suman tres connotados gatilleros que pierden la vida en similares circunstancias, después de arrastrar una larga vida de acusaciones de asesinatos, en unos casos con tinte de represión política y en otros mayormente de personas en conflictos con las leyes
Los tres personeros pertenecientes a organismos policiales o de inteligencia del Estado son el famoso “Cabrerita”, Fernando Santos “La Soga” y uno que ganó fama nacional a finales de los años 60 y principio de los 70, Carlos Everts Fournier.
Los tres amasan un amplio historial de crímenes contra civiles, que finalmente cayeron abatidos, en lo que se entiende que son ajustes de cuentas y posiblemente, para callar sus bocas, por las tantas cosas negativas que sabían de terceros

No hay comentarios:
Publicar un comentario