¿A puerta cerrada? Cuatro meses atrás era impensable imaginarnos que la forma en que estamos y posiblemente vamos disfrutar en los próximos meses los eventos y conciertos favoritos sea así.
La Fórmula 1, MotoGP, DTM y así también, el fútbol, béisbol, entre otros, es el escenario que están considerando para hacer posible las temporadas 2020, y que ya se está viendo en los conciertos.
A puerta cerrada significa realizar eventos sin público en los recintos solo con el personal esencial, trasmitidos por TV cable y plataformas online. Ademas, de los fans, dejar automática mente fuera: invitados especiales, patrocinadores y a los medios de comunicación.
La otra opción es la reducción de público, como plantea el Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT), de Estados Unidos, uno de los principales centros de investigación científica del mundo. En lo que refiere a concentración de personas, el MIT expuso que debe limitarse a lo más mínimo. “Cada lugar o comercio deberá reducir su capacidad de aforo hasta en un 75%, es decir, funcionar con una asistencia de un 25%”.
Para el mercado dominicano significa que un concierto en el anfiteatro Altos de Chavón con capacidad para 5,500 personas pasaría a ser un evento para 1,375 y en el teatro La Fiesta del Renaissance Hotel Jaragua, con capacidad para 1,200 personas, quedaría reducido a 300 localidades.
Con un escenario de esta naturaleza de que los recintos solo puedan albergar el 25% de su capacidad, se traduce automáticamente en un gran reto, un desafío que definitivamente requerirá una profunda evaluación de los costos de producción y que afectarían automáticamente los precios de los boletos de manera astronómica, lo que inevitablemente se conver tirían en un lujo, de exclusividad y para grupos selectos ver artistas del nivel de Alejandro Fernández, Ozuna o Marc Anthony, en Republica Dominicana.
Ahora bien, dada la realidad que estamos viviendo de conciertos virtuales y a puertas cerradas, podría significar todo lo contrario y es que sean extremadamente baratos.
Por ejemplo, uno de Lady Gaga, U2 o Beyonce, el costo del boleto quizás no exceda los 1.50 dólares, unos 82 pesos dominicanos. Con solo 300 millones de personas conectadas en un concierto virtual la recaudación bruta sería de UD$450 millones por uno solo, lo que podría suponer el equivalente una gira completa de un año y medio de unos de estos artistas.
Los diferentes escenarios en que se desarrollarían los posibles conciertos virtuales podrían ser los más variados, creativos y hasta inimaginables.



No hay comentarios:
Publicar un comentario